viernes, 26 de marzo de 2010

UN BARCO EN LA BAÑERA





El barco
sigue flotando en la bañera,
por más que el chorro tormentoso
persigue la línea de flotación,
intentando reblandecer
la armonía del papel.
Navega a sotavento, con las velas arriadas,
esbozando discos concéntricos
sin detallar una ruta.
Desde mi desnudez, contemplo
la dócil ondulación del agua
al tropezar con el casco,
y la vivificante espuma
que recorre vertiginosa los perfiles del codaste,
dejando una estela inspiradora.
Sin embargo, hay días
que la tinta se desprende de la cubierta
ciñendo como un dogal ennegrecido
el rumbo de la chalana
y siento la irremediable necesidad
de quitar el tapón
y Precipitar el naufragio.

7 comentarios:

Marisa dijo...

Como barcos de papel
que van ablandándose,
después de recorrer
gloriosos las estelas
del tiempo, así nos
sentimos todos en la
vida por momentos.

Besos.

Narci dijo...

A veces una bañera puede convertirse en todo un océano y tu lo has expresado maravillosamente.

no te preocupes por tus tardanzas, y disculpa las mías, pero es que yo, en este momento sí tengo poco tiempo, así que aprovecharé estas breves vacaciones para intentar compensar a todos los que seguís regalándome vuestras visitas a pesar de mis ausencias.

Besos
Narci

Jesús Arroyo dijo...

Nunca quietes el tapón, el barco está escrito y llegará a tierra.

irene dijo...

Parece que tiene una voluntad férrea de seguir navegando, deja que naufrague solo, si ha de hacerlo.
Besos, Conchi.

media luna dijo...

Querida Conchi: ¡Qué gusto volverte a leer! Llegar hasta aquí después de una larga travesía, y encontrar ese barquito de papel navegando a sotavento.
"...Precipitar el naufragio..." Un final tan poético como cierto, y sin embargo...Mejor dejar pasar la tormenta que seguro que seguro el barco aguanta.
Un beso.

Jesús Arroyo dijo...

Es que no pensamos poner nada???

Conchi dijo...

Jesús:

Voy a ello oye, que las neuronas parecen haber despertado de la tontuna y he dado tres euros a la pereza para se vaya a echar una quiniela.